Kerygma

SalmosCapítulo 122

1

Cántico gradual. Levanto mis ojos a Ti que habitas en los cielos.

2

Como los ojos de los siervos están fijos en las manos de sus señores; como los ojos de la sierva en las manos de su señora, así nuestros ojos están fijos en Yahvé nuestro Dios, hasta que se apiade de nosotros.

3

Apiádate, Yahvé, senos propicio, porque estamos colmados de desprecio.

4

Nuestra alma está muy harta del escarnio de los saciados, del oprobio de los soberbios.

Texto: Biblia Straubinger, dominio público.

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