En cumplimiento de esa cooperación, a vosotros exhortamos también que no recibáis en vano la gracia de Dios,
porque Él dice: “En el tiempo aceptable te escuché, y en el día de salud te socorrí”. He aquí ahora tiempo aceptable. He aquí ahora día de salud.
Pues no (os) damos en nada ninguna ocasión de escándalo, para que no sea vituperado el ministerio;
al contrario, en todo nos presentamos como ministros de Dios, en mucha paciencia, en tribulaciones, en necesidades, en angustias,
en azotes, en prisiones, en alborotos, en fatigas, en vigilias, en ayunos;
en pureza, en conocimiento, en longanimidad, en benignidad, en el Espíritu Santo, en caridad no fingida,
con palabras de verdad, con poder de Dios, por las armas de la justicia, las de la diestra y las de la izquierda,
en honra y deshonra, en mala y buena fama; cual impostores, siendo veraces;
cual desconocidos, siendo bien conocidos; cual moribundos, mas mirad que vivimos; cual castigados, mas no muertos;
como tristes, mas siempre alegres; como pobres, siendo así que enriquecemos a muchos; como que nada tenemos aunque lo poseemos todo.
Nuestra boca, como veis, se ha abierto a vosotros, oh corintios. Nuestro corazón se ha ensanchado hacia vosotros.
No estáis apretados en nosotros; es en vuestros corazones donde estáis apretados.
Así, pues, para pagar con la misma moneda —como a hijos lo digo— ensanchaos también vosotros.
No os juntéis bajo un yugo desigual con los que no creen. Pues ¿qué tienen de común la justicia y la iniquidad? ¿O en qué coinciden la luz y las tinieblas?
¿Qué concordia entre Cristo y Belial? ¿O qué comunión puede tener el que cree con el que no cree?
¿Y qué transacción entre el templo de Dios y los ídolos? Pues templo del Dios vivo somos nosotros, según aquello que dijo Dios: “Habitaré en ellos y andaré en medio de ellos; y Yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo.
Por lo cual salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y Yo os acogeré;
y seré Padre para vosotros, y vosotros seréis para Mí hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso”.